C R E T A



UN  CAPRICHO  DE  LOS  DIOSES


Según la mitología griega, Rea ocultó a Zeus en el monte Ida, situado en el centro de la isla. El mismo dios llegó a Creta tras raptar a Europa y de su unión nacieron tres hijos, uno de los cuales fue Minos, cuya esposa dio a luz al Minotauro, que luego fue encerrado en el Laberinto.
También existen una infinidad de leyendas que se desarrollan en esta isla sobre Ícaro, Dédalo y Talos, que era un gigante de bronce que defendía la isla de cualquier amenaza.
En torno a Creta son múltiples las referencias que existen sobre sus orígenes mitológicos, de ahí que un halo de misterio y fascinación la haya envuelto a lo largo de su historia.
Creta es la isla más grande de Grecia y la quinta en tamaño del mar Mediterráneo. El archipiélago cretense conforma una de las siete administraciones descentralizadas del país. Hasta principios del siglo XX también se la conoció con el nombre de Candia, topónimo que deriva del latín candidus (blanco) y que le aplicaron los marinos y comerciantes italianos de la época medieval.
Antiguamente, Creta fue un centro de la cultura minoica (2700-1420 a.C.), siendo considerada la más antigua civilización de la que se tiene constancia en Europa.

GEOGRAFÍA, CLIMA Y POBLACIÓN
Posee una superficie de 8.300 kilómetros cuadrados, una costa de 1.040 kilómetros de longitud y una población aproximada de unos 620.000 habitantes.
La isla está situada en el extremo sur del mar Egeo y no muy distante del litoral de Egipto en África. Presenta cotas de altura sobre el nivel del mar muy próximas a los 2.500 metros en el monte Ida (2.460 m.) y en Levka Ori (2.452 m.), y una altitud media de más de 200 metros en gran parte de su superficie.
Su relieve está configurado en gran medida por la actividad sísmica, responsable de sus 1.040 kilómetros de recortadas costas y de sus llanuras fragmentadas. Su río más importante es el Mesara y entre sus golfos sobresalen el de Mira bello (Mirampéllou), el Chanión (Khanión) y las bahías de Mesara y de Almyroú. Sus cabos más importantes son el Spátha (Akra Spánta), el Stravros y el Sideros (Akra Sideros).
El clima es mediterráneo con divergencias entre el norte, más húmedo que el sur debido a la menor incidencia de los rayos solares (vertiente de umbría al norte y de solana al sur). La forma alargada de la isla (265 kilómetros de longitud) origina un déficit hídrico en la zona oriental, que se encuentra a sotavento de los vientos del oeste.
La vegetación existente es la típica del clima mediterráneo, aunque muy degradada por la acción humana. Entre la vegetación arbórea se cuentan el ciprés y el castaño; en la arbustiva, las plantas aromáticas típicas del clima: salvia, tomillo y orégano. También están presentes enebros, retamas, adelfas y mirtos.
En la antigüedad fue llamada “la isla de los olivos” por la gran extensión de estos árboles y su cultivo.
Según el censo, su población es casi la misma que la total en el resto de las islas de Grecia. Tiene una densidad de 72 habitantes por kilómetros cuadrados, inferior a la del país (83 hab. k/m2). Desde mediados del siglo XX, el éxodo rural ha mermado su población. La emigración exterior se ha dirigido hacia Atenas y otros países de Europa, mientras que la interior ha tenido como receptoras a las ciudades insulares.
Creta es una de las regiones en que se divide Grecia. La capital es la ciudad de Heraclion y se divide administrativamente en cuatro unidades periféricas: La Canea, Rétino, Heraclion y Lasithi. Otras ciudades importantes son La Canea, Rétino, Ierápetra, Agios Nikolaos, Siteia, Moires, Neápoli, Tympaki y Kissamos.
La economía es básicamente agraria, aunque el turismo va en aumento. Existe un núcleo industrial en torno a la capital. Entre los productos agrícolas destacan las uvas pasas, además del olivo, los cereales, las hortalizas y las frutas. La ganadería, en retroceso, es predominantemente ovina y caprina.

UNA HISTORIA DE SIGLOS
A pesar de su situación geográfica y el favorable clima, los primeros pobladores de Creta no aparecieron hasta el Neolítico, llegando en dos grandes oleadas. El tipo étnico colonizador no está relacionado con ninguna de las grandes corrientes, clasificándose como mediterráneo, al igual que las gentes que poblaban las cercanas costas de Asia Menor o las vecinas islas Cícladas, cuyos pobladores progresaron durante mucho tiempo a un ritmo similar al de los cretenses. Sin embargo, a mediados del III milenio a.C., ya en la Edad del Cobre, se produjo en la isla una gran cantidad de avances que acabaron conduciendo a la brillante civilización minoica.
Lo más destacable en la Protohistoria y Edad Antigua fue la aparición de esta civilización minoica, una de las primeras aparecidas en Europa y una de las civilizaciones prehelénicas, junto a la posterior civilización micénica. Durante la civilización minoica, en la que se dieron varias fases y altibajos, Creta llegó a su máximo esplendor, con el mayor auge en los siglos XVI y XV a.C.
Sin embargo, hacia finales del siglo XV a.C. la isla sufrió la invasión de los aqueos, que habían desarrollado una civilización en la Grecia continental, fundamentalmente en el Peloponeso, no exenta de fuertes influencias cretenses. Con la expansión de los invasores, los cretenses abandonaron los palacios.
Se baraja también la posibilidad de que una colonización de emigrados cretenses en las costas del sur de Canaán fuese el origen de los filisteos (peleset), que aparecen en la Biblia y de cuyo nombre procede el topónimo Palestina. Estos filisteos fundaron varias ciudades en la costa meridional cananea: Gaza, Ecrón, Escalón y Gat.
La decadencia de Creta, iniciada con la hegemonía aquea, se acentuó en el siglo XI a.C. con la invasión de los dorios, portadores del hierro. La isla pasó a ser una parte más del mundo griego, sin originalidad y dividida en ciudades rivales. A partir del 500 a.C., la decadencia de la isla fue tal que cayó en el olvido y no tomó parte ni en las Guerras Médicas, ni en la del Peloponeso.
Conquistada por Alejandro Magno, tras su muerte Creta gozó de cierta independencia respecto a otros reinos helenísticos cercanos, pero tras su decadencia la isla quedó en manos de piratas de origen siciliano, lo que provocó que los romanos la conquistaran en el 67 a.C. en una expedición comandada por Cecilio Metelo, y la agregasen como provincia romana. Después de su división en el 395, quedó en manos del llamado Imperio Romano de Oriente o Imperio Bizantino, lo que devolvió a la isla cierta relevancia, dada su posición clave para el control del mar Egeo.
En la Edad Media se mantuvo en el poder el Imperio Bizantino, en el que desempeñó un papel estratégico cuando comenzaron las conquistas musulmanas en el siglo VII. Dos siglos más tarde cayó en poder de un grupo de musulmanes andalusíes, que fundaron la base fortificada de Jandak (Candia), desde la que hostigaron a los bizantinos.
Parece ser que los musulmanes andalusíes fueron los cordobeses que, a consecuencia del motín del arrabal, fueron desterrados a Alejandría y allí lograron hacerse dueños de la ciudad.
El dominio musulmán duró hasta el 961, cuando el emperador Nicéforo Focas reconquistó la isla, inaugurando una época de paz y estabilidad que favoreció su desarrollo económico. Cuando Bizancio cayó en manos de los cruzados en 1204, acontecimiento con el que comenzó el llamado Imperio Latino, la isla fue adjudicada a Bonifacio de Montferrato, quien rápidamente la vendió a Venecia, convirtiéndose entonces en el punto estratégico clave de sus intereses en el Mediterráneo oriental y la poseyó hasta mediados del siglo XVII.

EDAD MODERNA Y CONTEMPORÁNEA
Desde el siglo XV, Venecia hubo de enfrentarse al expansionismo otomano, al que contuvo hasta que en 1645 los turcos desembarcaron en la isla iniciando su conquista, que finalizó cuando los últimos reductos venecianos sucumbieron en 1669. Se inició entonces para Creta un nuevo periodo de declive.
Este declive que se inició con la completa dominación otomana, estuvo jalonado por revueltas que estallaron a finales del siglo XVIII y principios del XIX. Durante el periodo de 1832 a 1840 la isla estuvo bajo control del gobierno egipcio y conoció una cierta mejora que no se consolidó al volver a la tutela turca.
Tras el estatuto de 1868, respaldado por el congreso de Berlín de 1878, y a consecuencia de una nueva revuelta de la población griega, se firmó el Pacto de Halepa, que supuso un cierto avance hacia la autonomía y un gobierno representativo, bajo la supervisión de las potencias europeas. Sin embargo, la mala gestión de las autoridades turcas encabezadas por el gobernador Turhan Pashé Përmeti provocó en 1897 unnuevo levantamiento, esta vez general, que contó con el apoyo militar de Grecia. Aunque el levantamiento acabó siendo aplastado, la intervención de las grandes potencias obligó a las tropas turcas a abandonar la isla en 1898 y a concederle el estatuto del principado autónomo, regido por el príncipe Jorge de Grecia, bajo soberanía otomana. A cambio, Grecia hubo de renunciar a sus aspiraciones con respecto a Creta.
En 1905 se produjo una nueva revuelta que aspiraba a la unión con Grecia, que culminó con la expulsión del príncipe Jorge. En 1908, los diputados cretenses proclamaron la unión con la Grecia continental. Dicha unión no se formalizó hasta el final de las Guerras Balcánicas.
Durante la II Guerra Mundial, la isla sufrió mucho y fue escenario de la llamada batalla de Creta.

HERACLIÓN, LA CAPITAL
Llamada antiguamente El Khandak, es la mayor ciudad y la capital de Creta, siendo además el centro económico y el mayor puerto marítimo de la isla, aparte de estar considerada como la cuarta ciudad más populosa de Grecia. Hasta el siglo XX se la conocía como Candia, nombre que se aplicaba asimismo a toda la isla de Creta.
La población de la ciudad posterior al año 2002 se estima en algo más de 150.000 habitantes, hasta el año 2011 cuya cifra ascendió hasta los 173.450 habitantes.
Después de la anexión a Grecia, la ciudad experimentó un extraordinario crecimiento de la población. A pesar de que la ciudad sufrió una gran destrucción durante la II Guerra Mundial, mucha gente buscó una nueva vida en los pueblos de las montañas cretenses, lejos de la urbe devastada por la guerra. En los suburbios se crearon barrios marginales y la ciudad tuvo un crecimiento desenfrenado sin una planificación urbana. Gracias a este crecimiento en la población, Heraclion se convirtió en la cuarta más importante del país.
En lo referente a la economía, el fuerte crecimiento de las exportaciones de productos agrícolas de Heraclion se debe a la combinación de dos fenómenos:
  • La presentación de las denominaciones de origen protegidas de la Unión Europea para el aceite de oliva, vino y diversos productos agrícolas que se producen en la región.
  • La publicidad por dietistas y médicos de todo el mundo a favor de los beneficios de la dieta mediterránea en la salud.
El sector secundario, debido a la baja inversión, sigue siendo poco representativo en la economía de la ciudad. Sin embargo, algunas de las industrias de Heraclion están entre las más grandes de Grecia.
La economía de la ciudad de Heraclion se centra en la actualidad en el turismo (hoteles, restaurantes, ocio) y servicios.

INTERESANTE PATRIMONIO ARQUITECTÓNICO
La planificación y urbanismo de Heraclion son caóticos. En el centro de la ciudad se encuentran iglesias bizantinas, palacios venecianos, turcos, fuentes, edificios neoclásicos y otros de hormigón construidos en la década de 1950, todos contiguos y sin orden.
Destruida en varias ocasiones, sobre todo en agosto de 1898 y durante la II Guerra Mundial, la capital de Creta sufrió una pésima gestión de su desarrollo urbanístico. Durante la junta militar fueron demolidos edificios venecianos que estaban todavía en perfectas condiciones. La noción de patrimonio arquitectónico no entró en la mentalidad y gestión hasta épocas recientes.
Sin embargo su riqueza en monumentos y lugares de interés es muy amplia y variada.
Como lugares y monumentos protohistóricos próximos cabe destacar el Palacio de Cnosos (a 5 kilómetros), el Yacimiento arqueológico de Archanes (a 12 kilómetros) y el Monte Louchtas (a 10 kilómetros).
En la ciudad, merecen una visita ineludible:
·         La iglesia de Santa Caterina del Sinaí, construida en el siglo XVI por los venecianos, que alberga en su interior unos interesantes iconos bizantinos.
·         Las murallas venecianas, que fueron construidas entre los siglos XIV y XVII, rodean la ciudad y tienen una estructura en forma de estrella proyectada por el arquitecto Michelle Sanmicheli en el siglo XVI.
·         El puerto viejo o antiguo del siglo XVI, donde todavía subsisten algunos elementos del Arsenal de Venecia, incluyendo la Fortaleza de Koules.
·         La iglesia de San Marcos, construida en el siglo XIII y reconstruida en el XVI. Se convirtió en mezquita árabe durante el periodo de dominación turca y actualmente es utilizada como museo municipal.
·         El monasterio de San Pedro y San Pablo, del siglo XIII.
·        La iglesia de San Tito, construida en la época bizantina y profundamente remodelada en el siglo XV por los venecianos.
·         La Logia veneciana: cuatro logias se sucedieron en el mismo sitio. La que acoge en la actualidad al consejo municipal de la ciudad (ayuntamiento) que data del año 1628.
·       La Candia veneciana era famosa por su sistema de abastecimiento de agua, los acueductos y las numerosas fuentes construidas por familias aristocráticas de la ciudad.
La plaza de la Libertad es el centro neurálgico de la ciudad, asimismo dispone de un importante puerto. Hay transbordadores y barcos desde Heraclion con rutas regulares hasta las islas de Santorini, Mikonos, Rodas, Kárpatos y Siros. También hay varios feries diarios a El Pireo, el puerto de Atenas, en la Grecia continental.
La ciudad es rica en museos y todos ellos muy interesantes.
Con una larga historia a sus espaldas, una riqueza en patrimonio arquitectónico muy interesante y un turismo creciente en las últimas décadas, la isla de Creta merece ser visitada con detenimiento. Una isla donde el viajero puede perderse a través de sus caminos, las callejuelas de la capital y de sus pintorescos pueblos, todos con auténtico sabor mediterráneo.
 

(Ver interesante colección gráfica de este reportaje en GALERIA DE FOTOS)


PARQUES NACIONALES DE POLONIA



AUTENTICAS MARAVILLAS 
DE LA NATURALEZA



Los parques nacionales en Polonia corresponden al 1% de su territorio pero su cantidad (23)  y variedad asombra.
El parque nacional mñás antiguo tiene 86 años aunque ya en el siglo XVI los reyes polacos lo consideraron como reserva que había que proteger. Se trata del parque nacional de Bialowieza en la provincia de Podlasie, Reserva de la Biosfera y Patrimonio de la Humanidad. Es la cuna del bisonte europeo que tras un corto episodio relacionado con las dos guerras mundiales, vive aquí en libertad.  El parque es también habitat de otros animales y lugar propicio, sobretodo en sureserva estricta, para conservar y proteger la flora. El más joven de los parques, La Delta de Warta (Ujscie Warty) en la región de Wielkopolska, es el punto de parada para aves que viajan en otoño al sur de Europa.
El más grande, Parque Nacional de Biebrzanski protege las zonas pantanosas más grandes de Europa Central y sus aves acuáticas.
El rio Narew es el segundo en el mundo cuyo curso recuerda una trenza a vista de pájaro. Hay solamente dos "selvas" en la inmediata proximidad de una gran ciudad; la primera en NIgeria y la otra, en Varsovia que se ve protegida por el Parque Nacional Kaminoski.
A continuación detallamos algunos parques naturales más importantes, pero existen muchos más, entre los que destacan: Wielkopolski, Magura, Biebrza, Montes Stolowe, Ojcowski, Swietokrzyski, Pienines y Bosques de Tuchola.

Parque Nacional de Białowieża 

El Parque Nacional de Białowieża, uno de los más antiguos de Europa (creado en 1932), ocupa la parte central de la Selva de Białowieża (Puszcza Białowieska), mundialmente conocida por sus complejos forestales y los bisontes (la mayor manada en libertad de estos mamíferos, los más grandes de Europa, que cuenta en la actualidad con más de 300 cabezas).


El parque abarca una vasta extensión de bosques mixtos, caracterizados por la variedad de un mundo vegetal conservado en su estado natural y primitivo. Numerosas especies de árboles alcanzan dimensiones raramente vistas en otras partes de Europa. La fauna del parque es muy rica. La diversidad de su flora crea las condiciones ideales para el desarrollo de mamíferos como el bisonte europeo, el ciervo, el alce, el lobo, el lince y el castor, así como para las aves. Aquí viven más de 120 especies de pájaros. La parte más valiosa del parque está estrictamente protegida. La visita sólo es posible con un guía. Igualmente espléndida es la llamada Ruta de los Robles Reales (Szlak Dębów Królewskich). El Parque Nacional de Białowieża ha sido declarado por la UNESCO Reserva Mundial de la Biosfera y Patrimonio de la Humanidad.

Parque Nacional Wigierski

El elemento natural más interesante de este parque, situado al noreste de Polonia, son sus lagos, el mayor de los cuales es el Wigry. Estos lagos están comunicados por una red de ríos (el mayor de éstos es el Czarna Hańcza). Una de las curiosidades son las lagunas palustres en medio del bosque circundadas de turberas. En la vegetación del parque predominan los pinares y los bosques de abetos rojos. Igualmente se encuentran agrupaciones de plantas propias de las turberas, plantas acuáticas y de prado. Entre los mamíferos, encontramos aquí el alce, el ciervo, el castor (símbolo del parque) y la nutria. Además, en la zona nidifican aves acuáticas y se pueden encontrar especies de peces, raras en otras partes de Polonia, como el lavareto, el corégono blanco y el salmón. El parque está incluido en el Convenio Internacional RAMSAR.

Parque Nacional Słowiński 

La curiosidad principal de este parque, situado en el litoral del Báltico, a unos 70 km de Gdansk, son las grandes extensiones de dunas móviles, que dejan al descubierto en algunos sitios árboles muertos, restos de bosques cubiertos por la arena. La más alta de las dunas es Łącka Góra, de 42 metros. En el parque se encuentran los lagos Łebsko y Gardno, refugio natural de aves acuáticas. Un valor natural muy particular e interesante del parque es la heterogeneidad de los complejos vegetales que crecen en sus playas arenosas y en las dunas. Aquí se pueden encontrar bosques de pinos, típicos de las zonas litorales, y vegetación palustre en las numerosas turberas, así como la vegetación característica de las zonas lacustres. En el parque están presentes valiosas especies de aves acuáticas y de marjales, entre las cuales destacan el pigargo, el búho real, el cormorán y la cigüeña negra. El parque está inscrito en la lista de las reservas de la biosfera de la UNESCO y está incluido en el Convenio Internacional RAMSAR.

Parque Nacional de los Gorce 

El Parque Nacional de los Gorce protege la parte central de la cordillera de los Gorce (Beskides occidentales), exceptuando el monte Turbacz (1310 m), que es su pico más alto. En el parque se han conservado fragmentos de la antigua selva de los Cárpatos, con abetos blancos y hayas de más de 250 años de antigüedad. Los suaves y redondeados picos de los Gorce están cortados por profundos valles de ríos, arroyos y torrentes con numerosos desniveles, cascadas, peñascales y otras formas rocosas. Desde los pastizales de los altos claros de los bosques se extienden pintorescas vistas de los Tatra, Pienines o Beskides. Estos pastizales están compuestos por numerosas clases de plantas de alta montaña, entre ellas el crocus, que florece a principio de la primavera. La fauna del parque está formada por animales propios del bosque como; el ciervo, el lince, el lobo, el gato montés, raramente el oso, y la característica salamandra común, que es el símbolo del parque.

Parque Nacional de Roztocze 

El parque ocupa la parte central del sistema montañoso de los Roztocze en la franja central del este de Polonia. Las suaves pendientes de las alturas están cortadas por profundos barrancos. El parque está bañado por el río Wieprz. Los bosques, compuestos principalmente por hayas y abetos blancos, ocupan el 90 por ciento de la superficie del parque. También se encuentran especies de plantas termófilas del sudeste de Europa. Centenares de árboles están reconocidos como monumentos naturales. Entre los animales vale la pena mencionar las aproximadamente 190 especies de aves que viven aquí. En el parque viven bastantes reptiles y anfibios. Otra atracción de este lugar son los caballitos polacos del tipo tarpán, considerado el símbolo del parque.
La capital de la región, Lublin, tiene aeropuerto internacional y se encuentra a 150 km de Varsovia por carretera. La estancia en la región, aparte de visitar el parque y el casco antiguo de Lublin se ve perfectamente complementada por turismo de salud y belleza en el balneario Naleczów y visitas a pequeñas e intactas ciudades renacentistas, como la pintoresca Kazimierz Dolny.

Parque Nacional Drawieński 

Se localiza en la Selva del Drawa (Puszcza Drawska) y protege una parte del valle del Drawa, aquí encontramos uno de los ríos más bellos de la Pomerania polaca, de sus afluentes el Płociczna y 30 lagos. El paisaje es típico de la época posglaciar. Los bosques, sobre todo pinares, ocupan el 80 por ciento de su superficie. También se pueden encontrar bosques mixtos, que se componen de robles, hayas y alisos. Las turberas altas de la cuenca del Płociczna, con sus numerosas especies de plantas poco frecuentes de pantanos y plantas-reliquias posglaciares, son lo más representativo de este parque. En las aguas puras del parque viven numerosas especies de peces. También merecen mención otros representantes del mundo animal como el castor y la nutria, al igual que aves rapaces como el águila pescadora o el pigargo.

Parque Nacional ¨Desembocadura del Warta¨ 

El Parque Nacional de la “Desembocadura del Warta” está situado en los límites del valle de Toruń- Eberswalde (Pradolina Toruńsko-Eberswaldzka), en las cercanías de la desembocadura del río Warta en el Óder. El paisaje del parque se compone principalmente de prados abiertos, cortados por una tupida red de canales y antiguos cauces de ríos, así como sotos poblados de sauces. Por medio del parque pasa el río Warta. En el parque se hallan humedales únicos en su género, amplios prados y pastizales, que son el hábitat de aves acuáticas y de marjal. En los límites del parque se han contabilizado 245 especies de aves, de las que 160 nidifican en el lugar, entre otras, cisnes, gansos, somormujos, patos, rálidas, gaviotas y fumareles. Entre las especies de aves raras o en peligro de extinción están el guión de codornices, el carricerín cejudo, la aguja colinegra, la grulla, el avetoro común, el avetorillo, el fumarel común y el pigargo. Para muchas de ellas es uno de los puntos de nidificación más importantes de Polonia. La zona es también un importante invernadero para muchas aves. El parque está incluido en el Convenio Internacional RAMSAR.

Parque Nacional de Polesie 

El parque está situado en la región lacustre de Łęczna - Włodawa (Pojezierze Łęczyńsko-Włodawskie), en la Polesie de Lublin (Polesie Lubelskie). En él se encuentran tramos llanos con turberas, pantanos y pozas, y lugares que recuerdan a veces la tundra y la tundra boscosa, lo que constituye un paraje único en Europa. Las turberas están pobladas por numerosas especies vegetales raras, reliquias del periodo glaciar. El en territorio del parque se hallan cuatro lagos poco profundos, donde anidan diferentes especies de aves acuáticas. Aquí viven también, entre otros, el alce, el perro proción, el jabalí y el galápago común, especie muy rara en nuestros días. El parque está inscrito en la lista de las reservas de la biosfera de la UNESCO y está incluido en el Convenio Internacional RAMSAR.

Parque Nacional de los Tatra 

El parque protege el macizo de los Tatra con su pico más alto, el monte Rysy (2499 m), el único de Polonia que tiene carácter alpino. Este macizo, constituido sobre todo de granito y rocas sedimentarias, se caracteriza por sus afilados picos y rocas colgantes, hondonadas de la época glaciar, barrancos, lagos, cascadas, cuevas y hermosos valles con torrentes de montaña que forman uno de los paisajes más pintorescos de Polonia. En la zona hasta 1500 m crecen principalmente bosques de abetos rojos mezclados con abetos blancos, hayas y cembros. Más arriba crece el pino enano. Por encima de los 1800 m los bosques con pinos de montaña se intercalan con franjas de hierbas de alta montaña y con prados de montaña, y desde los 2300 m empieza la zona de los picos. En la flora de los Tatra se encuentran numerosas plantas endémicas y especies de alta montaña. Los representantes de las especies protegidas de la fauna animal son: la marmota, la cabra montesa, el oso, el águila real y otros.
Una de las rutas más populares es la que nos lleva, monte arriba, al lago Morskie Oko (Ojo del Mar) que en cualquier época del año nos ofrece inolvidables vistas de los picos que lo rodean. En verano, el lago es el punto de partida para subir a la parte más alta de los Tatra. Debido a la vecindad de Cracovia (130 km) y la capital turística de invierno, Zakopane, localidad situada al pie de los Tatra, este parque es muy popular y la zona tiene muy buenas infraestructuras para los turistas, añadiendo desde hace pocos años los centros termales donde poder relajarse después de una larga caminata o una jornada de esquí en invierno. El parque está inscrito en la lista de las reservas de la biosfera de la UNESCO.

Parque Nacional de Bieszczady Principio del formulario

El Parque Nacional de Bieszczady, situado en la parte sureste del país, protege la parte más alta de los Bieszczady occidentales, que culminan en el monte Tarnica (1346 m).
Lo más característico del parque son las redondeadas cimas, abundantes en hierba, llamadas połonina (prados de montaña). Aquí crecen muchas de las particulares especies de plantas, propias de los Cárpatos orientales. La mayor parte de superficie del parque está cubierta de bosques, sobre todo de hayas con mezcla de plátanos falsos y de abetos blancos. Aquí viven, entre otros, el ciervo, el bisonte, el lince, el gato montés, el lobo, el oso y unas 150 especies de aves, entre ellas el águila. El parque, con los terrenos circundantes, forma parte de la Reserva Internacional de la Biosfera “Cárpatos Orientales”, creada en la zona fronteriza entre Polonia, Eslovaquia y Ucrania. El parque promueve turismo activo: rutas a caballo, senderismo y rutas para las bicicletas. La ciudad cercana más grande y al mismo tiempo la capital de la región de Subcárpatos, Rzeszów, tiene aeropuerto donde llegan vuelos de líneas de bajo coste y regulares.

Parque Nacional de Babia Góra 

El Parque Nacional de Babia Góra abarca el punto culminante de los Beskides de Żywiec: el monte Babia Góra (1725 m).
El bosque tiene aquí un carácter de selva virgen, cuyos valores naturales fueron apreciados al ser inscrito el parque en la lista de la UNESCO como Reserva Mundial de la Biosfera. El nivel de vegetación inferior está cubierto de bosques de hayas y abetos blancos con abetos rojos, mientras que más arriba dominan el abeto rojo y el pino enano. Todavía más arriba, en la zona alpina, la vegetación se intercala con desprendimientos rocosos y grandes rocas. El pico más elevado es el Diablak, que tiene carácter alpino. En los bosques viven, entre otros, el oso, el ciervo, el lobo y el lince, así como el urogallo.

Parque Nacional de los Karkonosze 

El parque comprende la parte más elevada de los Montes Sudetes: los Karkonosze, con el pico Śnieżka (1603 metros). Aquí están bajo protección los lugares de mayor valor natural y aquellos más pintorescos de esta región montañosa: la zona rocosa, con circos glaciares, lagos de alta montaña, cascadas y monadnocks de curiosas formas. Las laderas de las montañas están cubiertas de bosques de abetos rojos, así como de hayas, plátanos falsos y tilos. En zonas más elevadas está presente el pino enano.En las extensas mesetas (más de 1200 metros) hay turberas con numerosas especies de plantas, muchas de ellas reliquias glaciares. En la zona más alta aparece la vegetación alpina. En los Karkonosze, además de las especies típicas de animales del bosque, vive también el musmón, traído hace mucho tiempo de Córcega. El parque está inscrito en la lista de las reservas de la biosfera de la UNESCO.

Parque Nacional de Kampinos 

El Parque Nacional de Kampinos se halla cerca de Varsovia. Es el único parque nacional de Europa, y segundo en el mundo, situado junto a una capital de estado. Se creó principalmente con el fin de preservar los valores naturales de la Selva de Kampinos que se extiende por el antiguo valle del río Vístula. Una atracción paisajística del parque, son las dunas continentales cubiertas de pinares; entre las dunas se extiende una zona pantanosa cubierta de alisos, así como turberas bajas y prados. La fauna del parque es rica en especies raras y protegidas; aquí hay alces, castores y linces. El parque está inscrito en la lista de las reservas de la biosfera de la UNESCO. Desde Varsovia se puede acceder al parque con transporte público o en coche y aparte de visitar la ciudad, dedicar un día al descanso activo. 

Parque Nacional de Narew 

En  la parte noreste de Polonia, en la región de Podlasie, se encuentran varios parques nacionales. Aparte del famoso parque de Bialowieza, cabe destacar el parque nacional del río Narew. La zona más valiosa del parque, desde el punto de vista natural y paisajístico, es el valle del río Narew y su cuenca. Debido a los antiguos cauces de los ríos, los pintorescos meandros y las turberas, con frecuencia se llama a esta región la “Amazonía Polaca”. En el Parque Nacional del Narew crece más de la mitad de todas las especies de plantas acuáticas y típicas de la ribera de todo el territorio polaco, muchas de las cuales están bajo estricta protección. El pantanoso Valle del Narew es un importante refugio para aves a nivel europeo. Aquí viven más de 200 especies de aves, la mayor atracción del parque. Muchas de ellas están en peligro de extinción, como el carricerín cejudo, el guión de codornices, el avetorillo común, la cigüeña negra, la lechuza campestre y otras. Numerosas especies de aves acuáticas y de marjal que habitan aquí se consideran únicas en Europa. El parque está incluido en el Convenio Internacional RAMSAR.

Parque Nacional de Wolin 

En el conjunto del parque entran la parte oeste de la isla de Wolin, con morenas formando montículos, que en la costa del Báltico y en la Ensenada de Szczecin forman precipicios costeros que alcanzan hasta 95 metros de altura, la parte más bella de la costa acantilada polaca. Debido a la acción destructiva del mar, tiene lugar un continuo retroceso de la línea costera. Casi toda la superficie del parque está cubierta de bosques, entre otros, de hayedos en la zona costera. En su parte oriental hay varios lagos, entre los que destaca el lago Turkusowe. Su rica vegetación comprende múltiples especies raras del bosque bajo, plantas termófilas y de terrenos arenosos. Entre las aves del parque podemos citar al raro pigargo, así como numerosas especies de aves acuáticas. En el parque hay un recinto especial para la exhibición de bisontes.



 (Ver interesante colección gráfica de este reportaje en GALERIA DE FOTOS)